Señoras y Señores Internautas:
Interrumpo mis vacaciones con motivo de las noticias que llegan desde Perú; me he pasado la tarde pegado al teléfono, mientras Sonsoles y las niñas disfrutaban de un paseo por el campo. Bien es cierto que anteanoche dábamos un mitin en Jerez, pero personalmente me sentí tan cómodo que en ningún momento tuve la sensación de haber interrumpido mi merecido descanso.
En cualquier caso, y aprovechando estos minutos de reposada soledad, me gustaría dirigirme a las españolas y españoles para aclarar una serie de cuestiones en torno al amarillismo de ciertos medios y muy especialmente de la televisión. Nadie en su sano juicio puede pensar que la situación vivida en los últimos días en Cataluña sea motivo para que una de nuestras mejores ministras, Magdalena Álvarez, presente su dimisión. Se equivoca también el Sr. Rivero al afirmar que este Gobierno esté entregado a los intereses de Cataluña; este Gobierno está entregado, en el peor de los casos, a los intereses de las catalanas y los catalanes, pero siempre en la misma medida en que se ha entregado a los intereses de las canarias y los canarios, y a los intereses de las españolas y los españoles.
Me duele en lo más profundo del alma comprobar cómo la herencia de rencor y crispación que recibimos del PP se manifiesta cada día en declaraciones cainitas que buscan enfrentar a españolas y españoles entre sí, ahondando en las diferencias y dejando de lado los intereses de España.
Sinceramente suyo,
José Luis.